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sábado, 7 de mayo de 2022

Robert Merton Solow

 Robert Merton Solow, conocido también como Robert Solow, es un economista estadounidense, ganador del Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel, o Premio Nobel de Economía. Solow es conocido por sus aportes a la teoría del crecimiento económico.

Robert Solow es un economista estadounidense, profesor universitario y catedrático. Solow nace en Nueva York el 23 de agosto de 1924. Tras un periodo en el que sirvió en el ejercito de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, Solow ingresa en la universidad de Harvard con una beca. En dicha universidad logra acabar sus estudios en economía, sociología y antropología. Posteriormente, pese a conseguir una plaza de profesor en la universidad de Columbia, se traslada al Massachusetts Institute of Technology (MIT) en Boston, lugar en el que acaba su doctorado, imparte cursos y conferencias, y se especializa en campos como la macroeconomía.

Así pues, Solow, tras presentar su doctorado, se establece como profesor de economía en el MIT, una de las mejores universidades del mundo, para la cual ejerce como profesor y como miembro del equipo directivo. De la misma forma, supervisa tesis doctorales de otros reconocidos economistas, habiendo supervisado la tesis doctoral del propio George Akerlof, de Joseph Stiglitz o William Nordhaus, todos laureados con el Premio Nobel de Economía. También, junto a Paul Samuelson, reconocido economista mundial, ha estado trabajando durante más de 40 años, centrado en el estudio de la curva de Phillips, o la programación lineal.

Asimismo, Robert Solow ejerce como profesor para la escuela de negocios del MIT. En esta, imparte clases para alumnos de posgrado y doctorado.

A lo largo de su vida, Robert Solow ha sido un economista muy reputado. Así pues, ha escrito más de 10 libros. Y ello, a la vez que su modelo económico, el modelo de Solow, se ha convertido en uno de los pilares sobre los que se asientan muchas de las teorías más conocidas en el ámbito macroeconómico.

En definitiva, debido a sus trabajos, Solow fue reconocido con el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel en 1987.

El modelo de Solow

El modelo económico de Robert Solow, también conocido como el modelo de crecimiento económico de Solow, es un marco teórico que trata de explicar por qué existen las diferencias de renta entre unos países y otros a través del modelo de producción. 

Este modelo, por tanto, establece que el crecimiento de una economía se debería basar en la gestión de otra variables como la oferta, la productividad y la inversión, y no, como solía creerse, en el resultado exclusivo de la demanda.

Este modelo, desde hace años, se ha convertido en un modelo muy estudiado en las universidades y centros de enseñanza económica. Así pues, hablamos de uno de los pilares más destacados sobre los que se asientan muchas teorías económicas modernas. Todas ellas relacionadas con la macroeconomía.

Otros estudios de Robert Solow

Como comentábamos al inicio, Robert Solow, además de la economía, estudió otros campos como la sociología y la antropología. De la misma forma, desempeñó estudios en otros ámbitos como la estadística o la econometría.

Cuando regresa de combatir con el ejercito de los Estados Unidos y vuelve a ingresar en la universidad de Harvard, en 1945, Solow comienza a estudiar. Y ello, junto con el economista y Premio Nobel Wassily Leontief, centrándose en el calculo del primer conjunto de coeficientes técnicos de las tablas input-output. De esta forma, se interesa por la estadística para preparar, en última instancia, su doctorado en esta disciplina.

Una vez se desplaza al MIT, en 1949, comienza a impartir cursos de econometría y estadística. No obstante, de forma simultánea, comienza a introducirse en la macroeconomía. Es aquí donde comienza a estudiar con Samuelson la curva de Phillips. Centrándose en la macroeconomía, Solow desarrolla el modelo que hoy le ha llevado a ser un economista que pasará a la historia por ser uno de los reconocidos con el Premio Nobel de Economía.

Principales obras de Robert Solow

Entre las obras más destacada que posee este célebre autor, cabe resaltar las que se exponen a continuación:

  • La teoría del crecimiento.
  • El mercado de trabajo como institución social.
  • Monopolistic Competition and Macroeconomic Theory (En inglés).
  • Structural reform and macroeconomic policy (En inglés).
  • Economics for the curious (En inglés).
  • The illusion of economic stability (En inglés).
  • Work and Welfare (En inglés).

Premio Nobel de Economía de 1987

En 1987, como decíamos a lo largo del artículo y en reiteradas ocasiones, Robert Solow recibió el Premio Nobel de Economía, o conocido por su nombre oficial, el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel.

De acuerdo con el jurado, Robert Solow fue reconocido con este galardón, el más importante que puede recibir un profesional en esta disciplina, «por sus contribuciones a la teoría del crecimiento económico». Este es un reconocimiento que le lleva a estar en los anales de la historia.

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Francisco Coll Morales, 19 de mayo, 2021
Robert Solow. Economipedia.com


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Las enseñanzas de economía detrás de las fábulas de La Fontaine

 

Las enseñanzas de economía detrás de las fábulas de La Fontaine


Las fábulas representan un género literario que muestra a personajes animales o inanimados, con características humanas, como hablar. Estas historias concluyen con una enseñanza o moraleja al final. Hoy quiero hablarles específicamente de las fábulas de La Fontaine, un escritor clásico de este género.

Las fábulas de la Fontaine son numerosas, sus moralejas muy claras. Jean de la Fontaine fue un poeta francés del siglo XVII. Entre las más conocidas de sus fábulas tenemos “Los dos mulos”, “El lobo y el perro”, “El asno cargado de esponjas y el asno cargado de sal”, “la liebre y la tortuga”, “La gallina de los huevos de oro”, “la Cigarra y la Hormiga”, “El cuervo y el zorro”, “La rana que quería tener la corpulencia del buey”, “El zorro y las uvas”. Son muchísimas fábulas. Pero ¿qué enseñanzas nos dejan? Siempre nos dejan lecciones a los humanos, lecciones de la vida cotidiana, a través de animales y objetos inanimados. Entre esas enseñanzas, hay obviamente ¡lecciones de economía!.

Para Jean de la Fontaine, escribir fábulas se convirtió en una manera de hacer llegar un mensaje en forma de lección dada por animales, para no dirigirse directamente a las personas y herir susceptibilidades. Por supuesto que detrás de muchas fábulas, hay un economista camuflado.

Quiero empezar por comentarles la fábula de la liebre y la tortuga, que es muy conocida. En la narración una liebre y una tortuga apuestan quién llega primero a un lugar. Parece una apuesta tonta, porque obviamente una liebre puede correr cien veces más rápido que una tortuga, sin embargo la tortuga acepta el reto y se prepara para él. La liebre haragana, se acuesta debajo de un árbol, segura que ganará, pero durante su profundo sueño, la tortuga le gana terreno, al proseguir el camino sin detenerse. Al final, contra todo pronóstico, gana la tortuga, la más lenta, porque es la más constante en la carrera.

Igual pasa en la vida, muchas personas sobreestiman sus capacidades y posibilidades, lo que en economía se llamaría “las ventajas comparativas”, por lo que no hacen nada. Mientras aquellos que se sienten con pocas ventajas, luchan y se sacrifican más, desarrollando “ventajas competitivas” con lo que alcanzan más sublimes metas, ganando en la carrera de la vida.

Por ejemplo en “La cigarra y la hormiga”, la realidad de la cigarra que no planificó su economía, nos sirve como moraleja para aquellos países que derrochan sus recursos, sin prever crisis y recesiones. Hay países con muchos recursos naturales, que explotan sin ahorrar, dilapidando sus ingresos, tal como la cigarra cantarina. Cuando sobreviene la crisis, estos mismos países que no planifican su economía y se gastan todo sin ahorrar, no les queda más que rogar, pedir prestado y endeudarse con aquellos países ricos y mezquinos, que representarían a la señora “Hormiga”; que bien nos puede decir, “así como cantaste, baila ahora”.

Volviendo a la fábula de la liebre y la tortuga, estoy segura que puede servirnos como moraleja en las escuelas de economía. Los países dotados de riqueza natural, con “ventajas comparativas”, como es el caso de Venezuela, no necesariamente llegan primero en la carrera del desarrollo y del bienestar. Son los países que desarrollan “ventajas competitivas”, como la tortuga, los que se convierten en punta de lanza en el mercado mundial. Por ejemplo, Alemania, fue prácticamente la última nación europea en formarse y unificarse, y hoy en día es el motor económico de ese continente; su Edad Media fue incluso más larga.

No porque un país esté dotado de recursos naturales, que sería la potencialidad de la liebre para correr rápido, significa necesariamente que vaya a llegar de primero en la carrera del bienestar económico. Si ese mismo país con “ventajas comparativas” se echa debajo de un árbol a dormir, sólo explotando sus recursos sin producir nada, probablemente termine pidiendo a aquellos que como la tortuga, que aunque no es rápida por naturaleza jamás se detiene, de la misma manera que la cigarra mendigó un préstamo a la hormiga.

En la fábula de la gallina de los huevos de oro, hay también una moraleja de la economía. La ambición por obtener riquezas o ingresos extraordinarios, puede llevar a una persona, empresa o país a destruir la fuente de su progreso, al agotar o destruir un recurso que le daba bienestar, de allí la fama de la expresión de quiebra: “mató a la gallina de los huevos de oro”.

Como ven, hay un economista camuflado detrás de cada cosa, como en los cuentos de hadas y en las fábulas

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