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sábado, 16 de octubre de 2010

El Partido Comunista chino se reúne entre expectativas de cambio

Pekín, 15 oct. El Partido Comunista de China (PCCh) abrió hoy su congreso anual, en medio de expectativas de cambio por los últimos llamamientos internos y de la comunidad internacional, pero mientras mantiene encarcelado al último premio Nobel de la Paz, el disidente Liu Xiaobo, por pedir reformas políticas.
Los principales líderes comunistas, encabezados por el presidente, Hu Jintao, y el primer ministro, Wen Jiabao, se reúnen desde hoy Y hasta el 18 de octubre en el Hotel Jingxi (oeste de Pekín), en un encuentro a puerta cerrada que, como en años anteriores, está rodeado de secretismo.
Las mayores expectativas proceden de los llamamientos lanzados por el primer ministro, en las semanas previas, a emprender reformas políticas, después de que el país haya vivido 30 años de cambios económicos sin precedentes.
A ello se ha unido la concesión del Nobel de la Paz a Liu Xiaobo y la posterior petición de gran parte de la comunidad internacional para que el régimen comunista avance hacia la democracia.
Dentro del plenario podrían debatirse ambos sucesos, que han sacudido el seno de la formación política fundada en 1921 y en el poder desde 1949, aunque el segundo ha pasado desapercibido en China debido a la férrea censura a la que está siendo sometido.
También se han censurado, aunque no en su totalidad, las llamadas a la reforma política del primer ministro, quien la semana pasada destacaba en una entrevista al canal estadounidense CNN la importancia de fomentar la libertad de expresión en el país.
Paralelamente, esta semana se publicó una carta firmada por varios influyentes veteranos del PCCh (entre ellos Li Rui, antiguo secretario del fundador de la formación, Mao Zedong) pidiendo también reformas políticos.
Además, la agencia oficial Xinhua mencionaba ayer llamadas de responsables de la formación pidiendo una "discusión auténtica de las teorías del Partido", en lugar de la habitual retórica vacía de este tipo de reuniones.
Los llamamientos han despertado optimismo en medios chinos, incluso los oficiales, como el diario "Xiaoxiang Morning Post", que tituló que "China está a punto de lanzar sus terceros 30 años de reforma" (los primeros serían la era de Mao, y los segundos, la reforma económica y política de Deng Xiaoping).
También los internautas chinos han mostrado moderado optimismo, y algunos de ellos, según el independiente "South China Morning Post", aseguran que si Wen logra sacar adelante sus ideas será un personaje tan importante para la historia de China como Mao y Deng o Sun Yat-sen (padre de la revolución que acabó con los emperadores).
Otro motivo de interés del plenario, según los observadores, es el futuro del vicepresidente Xi Jinping, principal aspirante a suceder a Hu Jintao como máximo líder del país en 2012.
Xi ya está colocado en los segundos peldaños del Gobierno y del PCCh, como miembro de su Comité Permanente, pero le falta el vital apoyo del Ejército, por lo que se espera que el "delfín" sea ascendido a la vicepresidencia de la Comisión Militar Central, lo que podría ocurrir al término del plenario.
Además, se trazará el XII Plan Quinquenal de China, que marcará los objetivos económicos y las estrategias a seguir por el país en el lustro 2011-2015, con el fin de cumplir su meta de cuadruplicar la renta per cápita en 2020 con respecto a 2000.
El plan quinquenal, una de las reliquias que el PCCh conserva de su época más ortodoxa, mostrará las industrias que China fomentará y en cuáles frenará su crecimiento, o las medidas medioambientales del país para contribuir a la lucha mundial contra el cambio climático.
El plenario elaborará en base a propuestas existentes, un borrador de ese plan, que deberá ser aprobado en la primavera de 2011 por la Asamblea Nacional Popular (Legislativo), en la otra gran reunión que los líderes chinos celebran cada año.
Como es habitual, el Congreso del PCCh se ve rodeado de grandes medidas de seguridad en Pekín, con aumento de fuerzas policiales en las calles y mayor censura en Internet (a la que este año también ha contribuido el bloqueo informativo de la concesión del Nobel a Liu Xiaobo).
La fuerte seguridad ha podido comprobarse esta mañana, tras un sospechoso incendio en un lugar muy simbólico para el comunismo chino, junto al retrato de Mao Zedong en la Plaza de Tiananmen.
Los medios oficiales atribuyeron el fuego a la avería de un automóvil, pero, tras el incidente, policía y ejército acordonaron la céntrica zona de Pekín y retuvieron e interrogaron a algunos peatones, lo que hace pensar en una posible protesta rápidamente neutralizada por las autoridades.

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