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viernes, 14 de junio de 2013

El mito polìtico de Josè Carlos Mariàtegui

El marxismo mestizo / El mito polìtico de Josè Carlos Mariàtegui por Esteban Rodriguez (*)

José Carlos Mariátegui
JCM 1929.jpg
José Carlos Mariátegui, a los 10 años de edad. Al lado de su hermano Julio César. 1904.

Nacimiento14 de junio de 1894
MoqueguaFlag of Peru.svg Perú
Defunción16 de abril de 1930
LimaPerú
OcupaciónEscritor,autodidacta ypolítico
NacionalidadPeruano
Períodosiglo XX
GéneroEnsayonarrativa
CónyugeAnna Chiappe
FirmaFirma de José Carlos Mariátegui.png
“Los verdaderos revolucionarios, no proceden nunca como si la historia empezara con ellos.” José Carlos Mariátegui, p. 162 PP

1. Rompecabezas para la escena contemporànea

La obra de Josè Carlos Mariàtegui es una obra que se fue escribiendo pacientemente, durante no muchos años, a través de una prolífica labor periodística De hecho sus libros, que no fueron demasiados, no son sino la compilación de aquellos artículos destinados a la prensa diaria. Artículos muchos de ellos, escritos a larga distancia, como corresponsal, durante los viajes por Europa que se vio obligado a realizar como consecuencia de un exilio forzoso que le tocaría vivir después de militar la huelga general de 1919 que terminara con la caída del presidente de Perú, Josè Pardo, y de promover la reforma universitaria ese mismo año.

 Los libros de Mariátegui se escribieron con muchos libros, con la lectura atenta de los libros que estaban conmoviendo a la escena contemporánea, reseñando, para revistas y periódicos, los libros que se convertirían en los textos de la época. Digiriendo libros de política o filosofía, pero también de literatura y teatro. Mariátegui era una máquina de leer y pensar en voz alta, o sea, de escribir lo que le estaba pasando con aquellas lecturas que lo iban emocionando.

 La teoría marateguiana, se se puede hablar en estos términos –nosotros creemos que sí- no es sino un rompecabezas que hay que armar con paciencia compilando notas dichas aquí y allá, reuniendo su correspondencia o sus intervenciones públicas.

En este ensayo hablaremos del problema del mito, el lugar que tiene el mito en la obra de Mariátegui, el papel que le asigna en la política. Pero para que se comprenda, permítasenos hacer un extenso rodeo que, nos parece, se justifica para entender lo que estaba en juego, la importancia que tenía este artefacto en la construcción del cambio social.

2. La cuestión nacional: Peruanizar el Perú. 


 La nación, es el punto de partida de Mariátegui.
La pregunta por el cambio social es una pregunta que apunta al cambio nacional. El cambio social está supeditado al cambio nacional. En otras palabras: la pregunta por el socialismo es una pregunta por el Perú. Hay que “peruanizar el Perú”, esa era una de sus frases favoritas pero también el nombre que escogió para uno de sus libros. Se trata de una consigna que no habría que apresurarse a entender como un salto hacia atrás (como sostenía el pasadismo o el tradicionalismo); lo que tampoco significa que se esté proponiendo dar un salto hacia adelante, que haya que huir al futuro (como auspicia el futurismo o el socialismo internacionalista tan en boga por aquellos años).

 Como veremos más adelante, el significado de esta consigna supone una articulación entre duraciones contradictorias. De allí que el cambio nacional del que habla Mariátegui no tenga nada que ver con el nacionalismo militado por la derecha, por aquellos sectores de la burguesía criolla que encuentran en la “patria” la oportunidad de desplazar lo social a un segundo plano. Al contrario, para Mariátegui, la nación será la oportunidad de actualizar la cuestión social, de ponerla de una buena vez sobre el tapete.

Pero, ¿por qué la pregunta por el socialismo es una pregunta por el Perú? Y la respuesta no se hace esperar: Porque Perú depende de los países capitalistas centrales, porque la economía del Perú está atada a la economía de los países imperialistas. Es decir, para comprender lo que significa el Perú para el socialismo, hay que comprender la trama económica del Perú. Dice Maríategui: “No es posible comprender la realidad peruana sin buscar y sin mirar el hecho económico.” (p. 83 PP)

Como se puede ver, para Mariátegui, la cuestión nacional no es una cuestión moral, sino una cuestión económica. Producir el cambio nacional es producir un cambio económico. El nombre de ese cambio es la “liberación nacional”.

Comprender la realidad peruana significa operar sobre la realidad profunda, buscar intervenir más allá de la superficie de las cosas, actuar sobre el entramado económico, es decir, sobre la estructura colonial, la dependencia económica del Perú:

“La economía del Perú es una economía colonial. Sus movimientos, su desarrollo, están subordinados a los intereses y a las necesidades de los mercados de Londres y de Nueva York. Estos mercados miran en el Perú un depósito de materias primas y una plaza para sus manufacturas. La agricultura peruana obtiene, por eso, créditos y transportes sólo para los productos que puede ofrecer con ventaja en los grandes mercados. Las finanzas extranjeras se interesan un día por el caucho, otro día por el algodón, otro día por el azúcar. (…) Nuestros latifundistas, nuestros terratenientes, cualesquiera sean las ilusiones que se hagan de su independencia, no actúan en realidad, sino como intermediarios o agentes del capitalismo extranjero.” (p. 130 PP)

Comprender la estructura económica del Perú, advertir su ordenación colonial, es tener en cuenta el carácter local, las circunstancias históricas particulares con las que tiene que medirse el socialismo peruano: una economía financiada en función de las necesidades de la economía capitalista extranjera que importa mate ria prima (importaciones visibles) y remesas (importaciones invisibles) y exportan sus manufacturas.

De allí que para Mariátegui, la cuestión nacional, no sea una cuestión menor, que aporta pintoresquismo a la lucha de clases, que vuelve excéntricos a sus actores. La cuestión nacional es el nudo mismo de la lucha de clases, su originalidad, al menos en esta etapa o en esas circunstancias. ¿Por qué? Por dos cosas. Primero, porque la cuestión nacional remite a las tareas pendientes que tienen que ver con la sobrevivencia del feudalismo, y segundo porque actualiza repertorios que anticipaban las tareas que se impone el socialismo hoy día: el comunismo o la apropiación colectiva de la naturaleza.

Como en un juego de espejos las preguntas nos llevan a otras preguntas. Si la pregunta por el socialismo es la pregunta por el Perú será porque ésta es una pregunta que remite a la pregunta por la tierra y ésta otra, a su vez, apunta al indio. En definitiva, la pregunta por el socialismo en Perú no puede responderse más allá del indio, no puede prescindir del campesinado de raíz incaica. Pero vayamos por parte.

3. El problema del indio: la cuestión agraria.

 Continuará…

(*) Abogado y Magíster en Ciencias Sociales en la Universidad Nacional de La Plata. Autor de Estética cruda (2003); La invariante de la época (2001); Contra la prensa (2001); Justicia mediática. Las del espectáculo (2000) y Grado cero: La cultura rock: entre el espectáculo y la rebeldía (en prensa). Coautor de La radicalidad de las formas jurídicas (2002); La criminalización de la protesta social (2003), Pensar a Cooke (2005) y Reflexiones sobre poder popular (2007). Docente de la UNLP (Universidad Nacional de la Plata) y la UNQ (Universidad Nacional de Quilmes). Miembro del colectivo cultural La grieta y editor de la revista La grieta. Miembro del Colectivo de Investigación y Acción jurídica (CIAJ), organismo de derechos humanos de la ciudad de La PLata.

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